martes, 28 de julio de 2009

Critica Ambito Financiero, martes 28 de julio de 2009



Critica Ambito Financiero, martes 28 de julio de 2009
El Modern Jazz, entre lo mejor del ballet independiente

Por: Eduardo Giorello
El Modern Jazz Ballet presenta un sólido programa integrado por dos reposiciones y un estreno, todos diseñados por sus directores Noemí Coelho y Rodolfo Olguín.

Modern Jazz Ballet. Dir.: N. Coelho y R. Olguín. Coreog.: Coelho/Olguín. Mús.: Piazzolla, Theodorakis, Bramhs, Kander, Courtney Pine y Miles Davis. (Teatro Margarita Xirgu).

Como lo hacen habitualmente desde hace treinta y cinco años (la compañía Modern Jazz Ballet se fundó en 1974), sus directores y coreógrafos Noemí Coelho y Rodolfo Olguín presentaron un nuevo espectáculo con reposiciones y un estreno. A pesar de los dificultosos tiempos que vive el ballet en general y el de producción independiente en particular -como es el caso del MJB-, se nota el esfuerzo por ofrecer obras con la calidad de sus bailarines y el alto rango de realización técnica que éstas merecen. Sin intervalos y con un discurso continuado de aproximadamente 80 minutos, el menú encadena «Recuerdos», una coreografía de Noemí Coelho de estilo neoclásico asimilada a la danza contemporánea, con bailarinas descalzas y bailarines con zapatos de danza. En medio de una atmósfera onírica, la protagonista revive episodios de su vida amorosa. Varias composiciones de Astor Piazzolla imponen el ritmo de esta pieza diseñada con energía y originalidad, y enmarcada por un clima lumínico de gran efecto. Soledad Pertino, una bailarina histórica del «Modern», interpreta el rol central acompañada por la disciplina y la altura técnica de los integrantes de la compañía.

«La piel del amor» posee coreografía, puesta en escena y textos de Rodolfo Olguín, sobre una combinación audaz de músicas de Mikis Theodorakis y Johannes Brahms, entre otros. Dos máscaras al estilo oriental presentan y cierran las distintas escenas, ilustradas por un texto que habla de las disímiles formas que adquiere el amor según las circunstancias. Una pareja joven y una madura, el amor ideal y el amor vendido, el negado y la locura pasional tienen su lugar en esta reflexión del coreógrafo que apela a distintos lenguajes. El dúo con música de Brahms inspirado por la pintura de Gustav Klimt es muy bello y tiene una potente carga sensual.

«We dance jazz» posee tres movimientos. Los dos primeros son de Coelho y el último de Olguín y fueron diseñados en total concordancia con la potencia rítmica de la música de Courtney Pine y Miles Davis. Una docena de bailarines totalmente asimilados al estilo del Modern Jazz Ballet impuesto por sus directores, brindan un final a toda energía y con impactante efecto plástico.

Critica Noticias, sábado 13 de junio de 2009



Entre máscaras y pinturas
Modern Jazz Ballet dirigido por Noemí Coelho y Rodolfo Olguín, en tres obras de sus conductores. Teatro Margarita Xirgu. Chacabuco 875 (dentro del Casal de Catalunya). Sábados de junio y julio a las 17. Entradas $ 40 y $ 30.
Por Enrique Honorio Destaville

Cuando Coelho-Olguín se disponen a montar un nuevo espectáculo, se embarcan para afrontar los contratiempos. Nada debe desvirtuar aquello que hizo triunfar su ballet, mientras se despliegan las exigencias técnicas que Noemí enfrenta sin piedad pero con paciencia, en directa colaboración con el versátil Rodolfo. Ambos trabajan en la adaptación y actualización de los textos que él maneja con erudición y Noemí tiene la música en su fino oído. Y conocida es la afición por la pintura, con las variantes del Japón milenario que Olguín emplea en el vestuario.

El credo artístico de ambos está escrito con los mismos pasos del Modern Jazz Ballet, con todo el peso de lo clásico –que fue su cuna– y del jazz-dance. Esta es la devoción más cara para ella, en tanto él aparece identificado con la belleza de líneas del neoclasicismo, propagado por aquel extraordinario Ballet Théâtre Contemporain. De allí que en “La Piel del Amor” sobre música de Theodorakis, Brahms y Kander, muestre aquella predilección en la línea y plástica del movimiento impreso por su coreógrafo. Su trabajo se corona en los pas-de-deux como “Amor Ideal”, que encomiablemente interpretan jóvenes como Sheila Fingier y Andrés Rosso, o los “maduros” del elenco como Julieta Zabalza y Claudio Alves de actuación y “rapport”, a la par de los jóvenes Nuria Sanrromán y Marcos Chaves.

“La Piel del Amor” también está concebida para solos dramáticos, que protagoniza Soledad Pertino con toda la fuerza de su natural expresividad, y en el prolegómeno con la aparición de dos orientales con máscara, de concepción bejartiana (J. Borghi y D. Cantero). Se suma la dinámica danza mogrebina de la refinada y efusiva Carol Chana, con el hermético kaftán que visten las afganas. El inicio fue para “Recuerdos”, música de Piazzolla, que une breves y conmovedores episodios de un esbozado argumento y la notable actuación de Soledad Pertino, y un ajustado elenco reforzado por integrantes del Taller del Teatro San Martín. El brillante final: “We Dance Jazz”, de Coelho-Courtney Pine, está identificado con el más puro modern jazz, al estilo de una comedia musical que todos bailaron acompañados por el entusiasta batir de palmas del público.